VUELTA DE PAGINA
El otro día fui a la Feria del Libro que, aprovechando el feriado del 1ro de Mayo (buen feriado a los que trabajan) abría hasta las 2am. Yo, por mi parte, aproveché a mis viejos y su capital para la compra de libros. La cuestión de rarezas, adelantos, ofertas y otras cosas que interesaban de la feria años atrás, ya no existe. Se redujo (o amplió) a un mercado, una confluencia de editoriales que presentan lo más cotizado en sus locales de la ciudad y, por lo que dicen, entre firmas de autores, conciertos, conferencias y demás, suman alrededor de mil espectáculos. Fue un paseo extraño, la cantidad inverosimil de luces me terminó por marear y el trip de consumo me dejó medio agotado. Al final, pequé de estudiante de cine y compré tres libros de cine de Paidós, La Modernidad Líquida de Bauman, uno sobre teoría literaria y otro de un mexicano que analiza la imagen desde el Barroco latinoamericano hasta los tiempos modernos (”de Cristobal Colón a Blade Runner”). Después les cuento.
Por otro lado, me confirmaron de asistente de producción en un corto de la FUC por lo que, por suerte, vuelvo al hacer, después del fiasco de Socorro (que, anuncio, voy a reciclar para hacer un nuevo corto, desligándome de Socorro Diez de Elsa Bornemann y asuntos burocráticos de derechos de autor). Progresa el guión de El Ultimo Día y no sería mala idea ir buscándome un Jefe de Producción. Del largo, hablaré después. Buen, no los aburro más. Hasta la próxima, Ignacio Jáuregui.